Desde antes algo no estaba bien en ti y no te habías dado cuenta, ¿o si?
Déjame compartirte algo que quizá ya sabes, pero, simplemente no quieres enfrentar. Cuando te enamoras crees que esa persona es lo mejor que pudo haberte pasado, se entienden, existe una conexión que no creías que volverías a sentir, te emocionas y por un segundo sientes que todo estará bien, pero, de un momento a otro, termina.
De pronto todo lo que parecía estar bien deja de estarlo, te confundes, quieres rescatarlo, te cuestionas, te aferras… ¿por qué terminó si todo iba bien? ¿o ya estaba mal y no te habías dado cuenta? O lo que es todavía más triste, siempre estuvo mal, pero te engañaste creyendo que estaría bien, ¿qué importa?
Al final ese corazón roto ya vive en ti, esa persona decidió irse en el momento en que más la necesitabas, prefirió huir y no darte la cara, no responder tus preguntas, se alejó y nunca te dio una explicación o si lo hizo, no fue honesto realmente.
Estamos aquí con un corazón roto, herido, lastimado, engañado e incluso, burlado; esa persona en quien tu confiaste y creíste fue capaz de tomar decisiones aun sabiendo que te lastimaría, no midió las consecuencias de lo que te causaría y actuó como si no se diera cuenta de lo mucho que te hirió.
En otro de los mejores casos, es que simplemente haya terminado por el bien de ambos, no hubo engaño o discusión, simplemente terminó y aunque sea de una u otra forma, duele.
En este punto podríamos tomar el papel de víctimas, caeríamos en su juego, nos daríamos por vencidas en el amor futuro, creeríamos que no es para nosotras y simplemente cerraríamos la puerta de todo. Empezaríamos a creer que el amor es así, no volveríamos a confiar y cerraríamos nuestro corazón quizá para siempre, pero ¿realmente queremos eso? Yo estoy segura que muy en el fondo no, sé que duele, te entiendo, pero, yo sí quiero amor en mi vida otra vez.
La verdadera razón
Una persona simplemente viene a enseñarnos las lecciones que aún nos falta aprender, son el medio para hacernos renacer, nos muestran emociones y vivencias que nosotras no sabíamos que teníamos, renacen dolores del pasado creyendo que son del presente y depositamos todo nuestro dolor y amor a esa persona del momento.
Y léase momento en cursiva porque eso es muy importante entender; cada pareja que nosotros tenemos, amigo(a), familiar, viaje, escuela y demás con la que estemos conectando, todas simplemente son el medio para conocernos realmente, para saber en dónde están esas falsas creencias que tenemos, esas carencias, vacíos, dolores ocultos, nos muestran desde qué momento dejamos de confiar en nosotras, de ser tan duras, exigentes y hasta groseras.
Cada uno de ellos nos conecta con algo que duele en lo profundo de nuestro ser y que por vivir en un mundo tan deprisa lo hemos olvidado u omitido, pero es cierto que llegará un punto en nuestra vida que no podremos omitirlo más.
Esa persona fue el medio para saber que desde antes algo no estaba bien en ti, ahora toca descubrir qué.
Decreto con todo mi corazón que la persona que lea esto solo le sucedan cosas increíbles en estos 365 días, logre perdonar y perdonarse, confíe en ella y se permita realmente vivir en el aquí y ahora. Todo lo bueno, hermoso y real para tu esencia de nuestro ser supremo.
Mucho amor y paz para ti.
Con buena vibra, Karla.



