El Universo ya me estaba preparando, nunca se equivoca, el Universo te separa de lo que «amas» para algo mejor.
– Me siento muy distante de ti.
Esa fue la última frase que le dije a esa persona,
posteriormente, jamás volví a saber de ella.
El Universo ya lo sabía.
Es extraña la forma en la que el Universo (Dios) hace las cosas, primero pensamos que se equivocó, no aceptamos la idea que separa a personas que amamos de nuestro camino por alguna razón, al contrario, decidimos aferrarnos, nos esforzamos tanto por quedarnos ahí sin preguntarnos el por qué lo hace.
En los últimos años de mi vida he comprobado que nuestro ser supremo jamás se equivoca, al contrario, hace las cosas tan perfectas que no parecen reales, nos presenta personas que se volverán importantes por semanas, meses e incluso años, ocultando las grandes lecciones que traerán consigo después de su partida; esas personas que nos cambiarán la vida, porque, después de ellas, jamás volvemos a ser iguales.
Cuando algo no funciona, sea una relación, trabajo o experiencia de vida, automáticamente creemos que el otro tiene la culpa o simplemente que el Universo te odia, no nos responsabilizamos por nuestra parte de la relación, al contrario, preferimos omitir nuestra participación, como si eso nos protegiera de un corazón roto, porque no logramos comprender su trascendencia.
Las mejores experiencias de vida son cuando nos hacemos responsables y tomamos el control total sobre nuestra persona; cuando entendí eso, finalmente todo cambió, dejé atrás ese papel de víctima y comencé a ser dueña de mis emociones, decisiones, cuerpo, mente y corazón.
Cuestionarnos cuando algo no funciona es el primer paso para comenzar a tener control sobre nosotras mismas, dejas de lado el papel de víctima y comienzas a ver qué tú también, dentro de esa relación o situación, tuviste errores, que no eres un ser perfecto, y que quizá también lastimaste o actuaste de cierta forma que no debías. Aprendes a verte sin máscaras, te vuelves más objetiva y tu vida empieza a sonar diferente, ya no eres esclava de la situación ahora eres dueña de tu propia historia.
Después de un corazón roto…
No es nada sencillo ser objetiva, pero con el tiempo te darás cuenta que es lo mejor que puedes hacer si realmente quieres avanzar, porque a nadie le importa tanto tu vida como a ti misma, eso te lo prometo, ni siquiera a tu familia más cercana y NO ESTÁ MAL, recuerda que cada quien lucha con su propio corazón roto, sería egoísta pedir que se preocupen por el tuyo.
Hacer las cosas distintas queda en ti, y entender que ese corazón roto no fue más que una bendición para algo más mejor, más grande y bello. Viene en camino mejores personas, situaciones y experiencias, de esto estoy completamente segura, pero, si no te atreves a cruzar el camino de la víctima, jamás aprenderás las lecciones que te convertirán en la mujer que merece esa persona, experiencia o situación.
El Universo te prepara para alcanzar eso que ni siquiera tú sabes que quieres, permite que te quite todo aquello que ya no funciona, abriendo espacio para eso que sí es para ti. Confía en sus decisiones y nunca las cuestiones desde el papel de víctima, sino más bien pregunta a futuro para qué lo hizo. Seguramente te sorprenderá la respuesta.
Recuerda, el Universo te separa de lo que «amas» para algo mejor. Confia.
Decreto con todo mi corazón que la persona que lea esto solo le sucedan cosas increíbles en estos 365 días, logre perdonar y perdonarse, confíe en ella y se permita realmente vivir en el aquí y ahora. Todo lo bueno, hermoso y real para tu esencia de nuestro ser supremo.
Mucho amor y paz para ti.
Con buena vibra, Karla.



