Tendrás paz cuando sueltes tu pasado, abraces tu presente y cumplas todo lo que te prometiste. Encontrarás la paz en medio del ruido social y material cuando aprendas a vivir con él pero no pertenecer a él.
En los últimos años me he preguntado, ¿cuándo tendré paz? La realidad es que creía que para eso primero tenía que irme a un monasterio budista con los monjes tibetanos para que aprendiera a meditar y así encontrar la paz que tanto soñaba, ¿loco? Un poco, pero era lo que realmente creía.
La realidad es que no tienes que irte a un templo budista para encontrar esa paz, sino más bien reenfocar lo que significa tener paz para ti, ese decir, muchas veces creemos que tener paz es estar tranquila, libre de estrés y enojo, pero la realidad es que muchas veces no es así, la paz como yo lo he descubierto a lo largo de mi vida es aprender a vivir en el presente sin preocupación por el futuro, sin culpa del pasado y estar aquí y ahora, eso no significa reprimir tus emociones, sino al contrario, encontrar el perfecto balance entre lo que vale o no la pena.
La paz significa para mí vivir en plenitud, que no es lo mismo que felicidad cabe mencionar, vivir en plenitud es encontrarte tal cual eres y aceptar lo que tienes sin conformarte con lo que mereces, es respirar en gratitud, armonía y confianza con nuestro ser superior, volvernos conscientes que somos co-creadoras de nuestro futuro pero jamás perdiendo los pies del presente y mucho menos frustrándonos por lo que no tenemos.
Sentirse en paz llega cuando te amas y entregas a la vida y a ti misma, saber que no necesitas más que lo que tienes, pero siempre buscando realizarte como persona, cada día de tu existencia. No necesitas ir a un monasterio budista ni viajar a otro país para encontrar lo que yace dentro de ti pero que está tan profundamente enterrado que piensas que no lo tienes.
Decreto con todo mi corazón que la persona que lea esto solo le sucedan cosas increíbles en estos 365 días, logre perdonar y perdonarse, confíe en ella y se permita realmente vivir en el aquí y ahora. Todo lo bueno, hermoso y real para tu esencia de nuestro ser supremo.
Mucho amor y paz para ti.
Con buena vibra, Karla.



